Un edificio, un recibo, una ley distinta en cada provincia. El sistema ya sabe cuál.
Cada consorcio que administrás es una base de datos propia y aislada — nunca se mezcla la plata ni los datos de un edificio con los de otro. Con una sola cuenta entrás a todos los que manejás, elegís cuál operar, y cada uno tiene su propio reglamento, su propia jurisdicción y su propio recibo.
Un login para varios edificios: si administrás más de un consorcio, no necesitás una cuenta por cada uno — entrás una vez y elegís con cuál trabajar.